sábado, 22 de mayo de 2010

La Nueva Cábala


Dicen que “Synthia” es el gran invento desde la separación del átomo, que marcará un antes y un después en la economía mundial, un nuevo mapa del poder y un golpe brutal a los valores tradicionales… Al final se habría demostrado el carácter material (y químico) de la vida, pero también su carácter de software, de código que da instrucciones.

Tal vez Dios esté solo ahí, en el código, y no en los minuciosos preceptos de vida de las religiones monoteístas: digo yo.

En fin, los alcances “Synthia” serían tan grandes que el discurso de nuestro presi, plagado de grandes anuncios y erratas de colegial (Checoslovaquia) parece más bien el de un presidente de club de segunda división.

¿Y en qué consiste Synthia? Es una combinación de levadura con mycoplasma micoides, una bacteria que causa mastitis en las cabras Un ser vivo creado a partir de elementos químicos orgánicos e inorgánicos, recombinados según una plantilla artificial.

Comparado con el transbordador, algo así como el Sputnik.

Su creador es un bioquímico llamado Craig Venter. Dijo que Synthia es el equivalente al nacimiento de la agricultura hace unos cuantos milenios, cuando alguien dijo en alguna parte de Asia Central: "sembremos las semillas de los árboles más bonitos, alimentemos y crucemos las cabras más gorditas… Y no pasaremos hambre…"

Venter afirma que Synthia vale trillones de dólares, que permitirá en los años que vienen crear organismos vivos para fines específicos: algas que retengan CO2, vacunas especializadas… o armas biológicas (según sus detractores).

¿Qué podría pasar si Synthia se escapa del laboratorio y se reproduce en la naturaleza? ¿Morirá la industria caprina?

Para detectar su presencia, el Genoma de Synthia tiene "marcas de agua", frases que no significan nada químicamente hablando, pero que el equipo de Venter insertó para identificarse: están sus nombres, su página web y una frase de Finnegans Wake, la novela más extraña y loca jamás escrita:
"Vivir y equivocarse, caer y triunfar, recrear vida desde la vida..."

miércoles, 19 de mayo de 2010

El Petróleo de Macondo

La plataforma petrolera que ha derramado una gigantesca masa negra de aceite en el Golfo de México forma parte del llamado Prospecto Macondo. Me acabo de enterar. A algún gringo lector de García Márquez se le habrá ocurrido bautizar así este pozo de riqueza, hoy desastre ambiental.

Dicen que es usual en la industria usar estos códigos para conservar el secreto durante la etapa de negociación, cuando corre la plata oscura. Sea como sea, se trata de un realismo sin nada de mágico, que se suma a otros.

Pronto serán transgénicas la mayor parte de la fruta fresca y de la proteína que consume la humanidad. Interrumpiendo la sexualidad de plantas y animales, la ingeniería genética ha creado nuevas variedades, más rentables, mejor transportables por las cadenas de frío de las multinacionales. Pronto llegaremos a un punto sin retorno de la huella de carbono. Pronto tendremos acción.

La economía planetaria descansa sobre dos procesos básicos: uno que ocurrió hace millones de años, y otro que ocurre todos los días. La formación de los minerales y la fotosíntesis.

Todos nuestros combustibles y materias primas minerales se extraen de mantos subterráneos, que se formaron en otras edades geológicas de la actividad volcánica y la fosilización de zooplancton y biomasa prehistórica: el cobre chileno, el petróleo de Macondo.

La fotosíntesis, en cambio, es un proceso continuo, cotidiano, omnipresente (incluso en los desiertos). El resultado de la fotosíntesis es azúcar, fructosa, lactosa, son los duraznos que comemos, el vino que tomamos. ¿Cómo nació y dónde es la gran pregunta? Algunos científicos creen que es la respuesta a la crisis energética.

Mientras tanto el petróleo derramado desde Macondo cubre una superficie de casi 6.500 km2 (algo así como toda la VI Región)… Y justo el momento en que miles de pájaros migratorios vuelan sobre el área: algunos van desde Alaska hasta la Patagonia. También hay tortugas de Kemp, ballenas, delfines, garzas y garcetas, pelícanos… Camarones y una rica fauna bentónica, la materia prima de la famosa comida cajun.

lunes, 10 de mayo de 2010

La Tercera Vía ha Muerto


En la madrugada del jueves murió el último proyecto político interesante de la socialdemocracia. Uno de sus artífices teóricos, el sociólogo Anthony Giddens, lo definió como una Tercera Vía que intentaba reparar las solidaridades dañadas por el neoliberalismo, reconocer la centralidad de la política, abrazar una democracia del diálogo, repensar el Estado de Bienestar y hacer frente a la violencia social.

El nuevo laborismo apelaba a las clases medias, los nuevos profesionales de la economía simbólica y de los servicios. Al mismo tiempo buscaba alejarse de los discursos de la clase trabajadora industrial que lo habían visto nacer. Funcionó fantástico mientras las burbujas financieras le daban fuelle. El nuevo laborismo cobraba los impuestos y los redistribuía a los actores sociales en forma de subsidios al emprendimiento. Pero llegó la guerra del Irak, que destruyó la cohesión interna del partido, y la crisis bursátil que trajo de vuelta el fantasma de los ciclos económicos.

El Nuevo Laborismo se ha hundido, sin embargo, con dignidad en las urnas y con el pintoresquismo propio de uno de los sistemas electorales más antiguos y bizarros del mundo. No solo es un país sin constitución escrita, una potencia del primer mundo donde conviven el derecho medieval y el moderno. El sistema electoral, sus ritos y sus procedimientos, tiene más que ver con una comedia de Monty Python o de Mr. Bean que con el (valga la contradicción) puritanismo político continental francés, del que somos herederos en Chile y gran parte del mundo.

En rigor no es una elección nacional sino local. En la papeleta no se vota por un primer ministro sino por un parlamentario que deberá contribuir a la formación de un gobierno nacional. Ningún británico votó nunca por Thatcher, Churchill o Blair, solo aquellos que votaban en los distritos donde estos se presentaban como candidatos.

Se vota en día laboral, los pubs siguen abiertos (de hecho algunos son local de votación) y, una vez que se dan los resultados, los candidatos concurren al centro de votación y reciben el resultado del apoderado de distrito arriba de un escenario. Parece un concurso escolar donde el rector da como ganador al más mateo.

Pero, ojo, que junto a los candidatos “serios” (laboristas, conservadores o lib-dems) también están presentes los freakies. Gordon Brown figuraba renovando su mandato como diputado (y perdiendo el de Primer Ministro) en compañía de un pelado de dos metros, con lentes oscuros y el puño izquierdo en alto; un gordita en muletas; un señor con una cotona de tránsito y un cartelito ilegible en el pecho. A Cameron lo acompañan un viejito vestido de bombero, pero entero de blanco y con una corbata de humita amarilla, y un tipo disfrazado de Jesucristo, con corona de espinas y lágrimas de sangre.

El candidato ganador de la circunscripción da un breve discurso, que suele ser de contenido local. La Amistad, la Justicia, la Democracia, etc. Y luego viaja a Londres para negociar… Dicen que el secretario personal de la reina siempre llama a alguna hora para enterarse cómo va cosa. Al final es ella la que pone la cara en los billetes (aunque no pague impuestos…), la que estira su mano para que se la bese el ungido por las urnas.

En la oposición al Nuevo Laborismo le espera un escenario no muy distinto al de la Concertación. Se movió hacia el centro por un diagnóstico táctico e histórico. Está alejado de sus raíces, pactó con el Diablo para ganar el cielo y ahora está en el purgatorio, sin una narrativa que haga un mínimo sentido en estos tiempos de caos financiero y ambiental. Como Frei, Brown planteó una campaña más anti-derechista que propositiva. Su slogan era "Move Away, Posh Boy": Hazte a un lado, niño cuico..."

Revivir la lucha de clases en el 2010... El resultado salta a la vista.

viernes, 23 de abril de 2010

Ruedas Calientes


Mientras uno espera en la caja del supermercado, distintos productos residuales le son ofrecidos a la compra impulsiva. Ejemplares del Reader Digest y de la revista Caras, dulces, gaseosas y chocolates marca M&M. Está pauteado el mix según estudios demográficos y estadísticos, y varía de local en local. En el más cercano a mi domicilio debe haber una proporción de padres jóvenes.

Esto explica la presencia de autos de juguete marca Hot Wheels. Vienen en sachets individuales, tienen unos 10 cm. de largo, pero lo que más me sorprende es que sean los mismos modelos con que yo jugaba hace, ejem, tres décadas o más en las calles de Viña. Un Chevelle 70 a escala, un Lincoln Continental 64, un Corvete 72, un Mustang 71. Largos y estilizados atentados contra la biósfera, grotescas huellas de carbono de un país que se creía dueño de la Historia.

Por alguna razón los fabricantes de juguetes encuentran su relato mítico en una experiencia automotriz del pasado. ¿Qué imágenes evocarán los niños al jugar con un Caravelle 70, con un Beaumont 69? ¿Aventuras de cuando papá era chico y se fumaba en todas partes, no había celulares ni notebooks ni mp3, de cuando en Chile no se conocía la comida rápida ni la televisión por cable?

Los autos de juguete eran la artillería cotidiana de uno, junto con las bolitas y los soldados. Los Hot Wheels tenían muy buena suspensión, pero con el carrete los ejes se doblaban. Los míos protagonizaban accidentes tan dramáticos que, llegado un punto, la carrocería entera se soltaba.

Hot Wheels es una línea de productos de Mattel Inc, con sede en El Segundo, California. Mattel cerró su última fábrica norteamericana en 2002 y se llevó toda la manufactura a China. El 80% de sus utilidades provienen de Barbie, ícono, role-model de las niñas de entre 7 y 11 años. En Agosto de 2007 tuvo que sacar del mercado aproximadamente 1 millón de juguetes hechos en China por utilizar una pintura con un 11% de plomo. Dora la Exploradora y Plaza Sésamo fueron los más afectados. Las pérdidas fueron millonarias y Zhang Shuhong, uno de los contratistas, se suicidó.

Imagino el plomo que absorbieron mi piel y mis pulmones cuando mi Chevy Nova 70 pasó a mejor vida. O tal vez no, aún los fabricaban en USA y con normas más estrictas (¿who knows?). Imagino el mercurio que toqué sin querer de la ruptura de un termómetro. Un veneno en estado puro, maravillosa bolita metálica que se separaba y reaglutinaba como por magia. Imagino los solventes químicos que aspiré mientras armaba modelos a escala. Un Spitfire, un Messerschmidt 109, con sus calcomanías siniestras. El instinto de agresión empaquetado en un juguete nerd.

miércoles, 21 de abril de 2010

¿También tú, Evo?


Parece que ningún tradicionalismo se salva. Ningún regreso a un supuesto origen, ni el Corán, ni la Biblia, ni las tradiciones Aymaras. El cardenal y el ayatolá pusieron lo suyo, ahora es el presidente indígena de Bolivia diciendo sandeces.

En el loable intento de defender la agricultura tradicional de su país, Evo Morales demoniza a los alimentos transgénicos, específicamente aves, con provocar calvicie y conflictos de identidad sexual en el varón.

¿Cómo explica entonces a los homosexuales vegetarianos? ¿A las mujeres calvas? ¿Dijo lo que dijo o fue el muchacho de la agencia France Press que tergiversó sus palabras? Imagino a los poetas progresistas gay de La Paz y Santa Cruz tomándose la cabeza a dos manos, a los organizadores de congresos alternativos pidiéndole explicaciones a sus compañeros campas y kollas.

Con los medios discursivos rústicos que lo caracterizan, Evo ataca sin embargo a una de las industrias más oscuras de la humanidad. En los últimos años grandes empresas multinacionales han patentado aspectos completos del genoma vegetal y agropecuario del planeta. Son los productos frescos que consumimos en los supermercados, hectáreas y hectáreas plantadas con frutos que no germinan como los demás, que desarrollan o inhiben genes específicos para ser más grandes, más dulces, más resistentes a los bichos.
Mientras tanto los cultivos milenarios y las culturas que viven de ellos van siendo desplazados, arrinconados: no pueden pagar los royalties.

En la magistral ficción de anticipación Oryx y Crake, Margaret Atwood imagina una economía completamente dominada por empresas de biotecnología, cuyos científicos viven vidas de reyes en unos condominios blindados. Algo así como La Dehesa, pero con puros PhDs en bioquímica.

En los laboratorios de estas empresas se crean cerdos hinchados (pigoons) con genes humanos para extraerles órganos; perros-lobos (wolvogs) de aspecto tierno pero instinto cazador para la industria de la seguridad, capaces de desgarrar la garganta de un sospechoso. Pero lo más radical son los chickie-nobs, trozos de carne blanca y tubular, desprovistos de sistema motriz. Son pechugas de pollo en estado vegetativo, sin cabeza ni cerebro, capaces tan solo de sorber nutrientes a través de una abertura mínima en la barriga antes de ser faenadas y transformadas en hamburguesas y todo tipo de snacks.

Evo tiene razón y no la tiene. Es triste lo suyo, porque perpetúa la máxima maquiavélica, banaliza un problema mundial usando prejuicios autóctonos para convencer a su electorado. Ya podemos imaginarlo miembro fundador de un eventual eje Teherán, Roma y La Paz. Usted póngale nombre.

lunes, 19 de abril de 2010

Fuego Divino






Según el ayatolá iraní Kazem Sedighi, los terremotos y erupciones volcánicas que han afectado al mundo recientemente son culpa de las mujeres, agentes del Demonio que tientan al hombre y lo alejan del camino de Dios. Es un llamado y una advertencia para todos aquellos pecadores y pecadores de Teherán, megalópolis ubicada sobre una fractura tectónica tan virulenta como la sudamericana.

Kazem Sedighi salió así a competir de igual a igual en inanidad con el cardenal católico Tarcisio Bertone, alto funcionario del Vaticano a quien nadie le recordó que hay homosexuales asumidos en los gabinetes de varios gobiernos europeos, con los que la Santa Sede tiene relaciones diplomáticas.

Pero al margen de los oscurantismos ecuménicamente distribuidos a Oriente y Occidente, la explicación secular de los hechos telúricos todavía deja mucho que desear. Los científicos, con la actitud cautelosa que los caracteriza, no descartan ni confirman el vínculo entre cambio climático y actividad geológica. El derretimiento de grandes masas de hielo implicaría una presión sobre las capas tectónicas del fondo marino, pero para confirmar su relación con los terremotos y erupciones hace falta más investigación, señala Richard Betts, un experto en modelamiento climático de la Universidad de Exeter (http://www.guardian.co.uk/environment/2010/apr/19/climate-change-geological-hazards ).

De ser cierta la ecuación cambio climático = terremotos + volcanes, estaríamos frente a una fantástica constatación de que la economía mundial y nuestra propia supervivencia no descansa tanto en el trabajo y el capital, sino en los caprichos de la energía geológica y bioquímica del planeta.

Debido al penacho de humo que cubre Europa del Norte, no solo vemos el comercio, el turismo y las reuniones de negocios paralizadas, a miles de personas atrapadas en los aeropuertos, sino también la fragilidad desnuda de un sistema que depende de la termodinámica, el electromagnetismo y los combustibles fósiles para funcionar. La crisis económica la instaló el hombre, pero la estaría prolongando y profundizando la naturaleza… ayudada por nosotros.

En 1991, cuando el cambio climático recién asomaba en algunas revistas especializadas, se produjeron casi simultáneamente las dos mayores erupciones volcánicas del siglo XX. La primera fue el 2 de abril en Pinatubo, Filipinas, y la segunda en octubre en el Monte Hudson, en la zona de Aysén (¿alguien la recuerda?). Millones de metros cúbicos de azufre, magma, aerosoles, gases y partículas cubrieron la atmósfera, destruyendo secciones enteras de la capa de ozono y alterando drásticamente las telecomunicaciones. En Pinatubo hubo que evacuar a unas 60 mil personas, en Chile ninguna: nadie vivía en aquellas soledades australes.

Pasará algún tiempo antes que la academia se pronuncie. De confirmarse lo que ya algunas mentes apocalípticas temen, comenzará a configurarse un escenario donde ya no solo las costas se inundan y las sequías se alternan con aluviones, sino uno donde además el cielo y la tierra ya no muestran su cara más amable. Será el regreso al origen, a la furia magmática de la sopa original. Ojalá tenga razón el ayatolá y sea solo cosa de hacerle caso al Libro Sagrado, dejarnos de jodienda y ponernos a rezar.

martes, 2 de marzo de 2010

Saqueo


En la ficción especulativa el tópico de la catástrofe se viene repitiendo desde hace varias décadas. Guerra nuclear, cataclismo natural o cambio climático inducido por el hombre, en todas ellas se describe el descenso desde la civilización al estado de naturaleza. Subyace la idea de la artificialidad de todo lo que sostiene nuestro entramado cotidiano, sea el ordenamiento jurídico, la economía de mercado, el consumo simbólico-cultural o la elaboración de discursos.

Viendo las imágenes de Concepción y alrededores siento que mis propios discursos se despedazan. Muchos corazones buenos, liberales o de izquierda, intentan explicar qué representan esos jóvenes que atacan a los bomberos, esos vecinos armados con palos y armas hechizas. Yo no me siento en condiciones de ponderar lo que le cabe al vacío de autoridad o al sensacionalismo televisivo.

Creo ver en ese surgimiento espontáneo de los chacales y su correlato, el fascismo barrial, una demostración contundente de que nuestro orden social ha descansado durante años en una pura falacia. Si la reacción del Estado nacional centralizado ha sido criticada por tardía y dubitativa (sobre todo en recurrir a recursos de despliegue rápido como las Fuerzas Armadas), qué decir de la empresa privada, cuyos dirigentes llevan años reivindicando un rol social que hoy brilla por su ausencia. Un supermercado cerrado tras un terremoto es un crimen de lesa humanidad, un llamado al saqueo tan explícito como la ausencia de policía. Aún cuesta entender que ambos sistemas (productivo/comercial + seguridad) no se hayan comunicado siquiera, no digamos a tiempo.

Hace años que Marcelo Mellado me viene hablando del infierno en que vive el Chile profundo, el Chile provinciano, travestido por las fuerzas del darwinismo de mercado, el oportunismo político y la herencia negra de la dictadura. Años, según mi amigo, en que los caciques y operadores locales han saboteado y boicoteado todo atisbo de sociedad civil organizada, toda iniciativa que no sea patrocinada por ellos y sus cúpulas. Eso explica la ausencia de organizaciones intermedias que hubieran podido enfrentar esta catástrofe con dignidad. Es otro pasivo de la Concertación que emerge con toda su crudeza, la de ver a los chacales en acción.

¿Y qué decir de ellos? Alteridad pura, otredad irreductible, hoyo negro del cariño, de toda regla que no sea la supervivencia básica, animal. Hijos de la noche sin poesía, hoy visibles a la penosa luz del día.

El escenario ambiental para las próximas décadas es catastrófico; la ola que se tragó el litoral maulino y penquista puede llegar a ser permanente. Se producirán nuevos terremotos, nuevas olas, y yo me pregunto si las enfrentaremos con este capitalismo subsidiario sin densidad simbólica ni capilaridad social, que a la primera gran prueba se ha caído como un castillo de naipes.